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viernes, 28 de agosto de 2009

Democratizar la elaboración de libros de texto gratuitos, propone Taibo II

La educación, en manos de personajes que tienen una relación ahistórica con México
Democratizar la elaboración de libros de texto gratuitos, propone Taibo II
Debemos construir una imagen que refleje el pasado y nos dé posibilidad de identidad, señala
Arturo Jiménez
 
Para el escritor e historiador Paco Ignacio Taibo II se debe democratizar la elaboración de los libros de texto gratuitos” mediante la incorporación al debate de padres de familia, maestros, intelectuales y ciudadanos en general, planteando qué imagen del pasado queremos traer al presente.
Entrevistado acerca de la eliminación de varias etapas de la historia en los libros de texto gratuitos de primaria, como se hizo con la Conquista y la Colonia en los nuevos volúmenes para sexto año, Taibo II propone elaborar cuadernillos anexos para resarcir las mutilaciones, y advierte:
La educación está en manos de personajes que tienen una relación ahistórica con México; es decir, que no están conectados históricamente con el país. Son hijos de una clase media o de una burguesía que nació como champiñones, por generación espontánea, pensando que la colonia Lindavista podía ser como Kansas City o la Del Valle como Boca Ratón (en Palm Beach, Florida). Entonces, su conexión con la historia nacional es de una pobreza infinita y así actúan.
La nacoburguesía pretende desmexicanizarse
–¿Esa ahistoricidad es por ignorancia o premeditada?
–Creo que es una ignorancia ideológica. La nacoburguesía en este país pretende desmexicanizarse. Ya hay un discurso circulando por ahí, a nivel de algunos intelectuales orgánicos, de desnacionalizarse, de desmexicanizarse.
–¿Como si fuera un estorbo?
–Como si el cura Hidalgo y sus indígenas leprosos, pinchurrientos y encuerados, que tomaron la alhóndiga a pedradas, fueran una especie de lacra en su pasado, porque molestaron mucho a los hacendados de Guanajuato. Como si las terribles y fieras imágenes de Villa les causaran pesadillas. Villa, para ellos, es el padre de los secuestradores narcos. Entonces, Independencia, Revolución, historia y pasado no tienen relaciones de identidad, y actúan en consecuencia. El problema es permitírselos.
–No es la primera vez que se intentan modificaciones en los libros de texto gratuitos.
–No. Ha sido una ofensiva continua desde hace 25 años. Primero por parte de los gobiernos priístas, para convertir la historia de bronce en la historia de uca, uca, el que lo encuentre se lo emboruca. Y luego esta recompostura panista para deshistorizar el país.
Acerca del proyecto Reforma Integral de la Educación Básica, a cargo del subsecretario de la Secretaría de Educación Pública, Fernando González Sánchez, yerno de la dirigente magisterial Elba Esther Gordillo, comenta:
“Dios los cría y ellos se juntan. Los demonios juegan al póker. No es gratuito que Salinas esté yendo a las mismas fiestas y sentándose en la misma mesa que Peña Nieto. Hay una interconexión. Lo que pasa es que el problema es permitírselos. Aquí estamos frente a dos zonas de conflicto en materia de historicidad muy canijas. Una de ellas es ésta (la de las modificaciones en los libros de texto gratuito).
“Y la otra es la manera como pretenden celebrar el centenario y el bicentenario, de lo que voy a escribir un largo artículo para La Jornada. Descubrí cosas maravillosas, como que dentro de las actividades está un partido de basquetbol de profesionales estadunidenses. O la iluminación de un Cristo en Guanajuato. O la conservación del águila zopilotera. Quiero escribir un artículo serio porque tengo en mis manos el proyecto de celebración del centenario y el bicentenario de los federales.”
–¿Qué cabría proponer?
–Hay que democratizar los libros de texto por la vía de incorporar al debate a padres, maestros, intelectuales y ciudadanos en general, planteando qué imagen del pasado queremos traer al presente. Hay que abrir el debate públicamente, lo que ya se está haciendo, e intervenir y negarse a que tales cosas sucedan.
–¿Esa imagen sería una que reflejara a todos los mexicanos, no sólo a unos?
–Sería una imagen que refleje el pasado y nos dé posibilidad de identidad.
–¿Por qué es importante el estudio de las diferentes etapas de la historia, en particular en el nivel primaria?
–Tú puedes no tener un Volkswagen o que tu carrito pa’ empujar en el súper tenga una rueda defectuosa, pero si no tienes pasado no tienes porvenir.
–Esto último, que todo mundo repite, ¿por qué no se entiende y se lleva a la práctica? —se le pregunta al escritor, quien ríe antes de responder.
–No, no, no, momento. Aquí hay ideología; la nacoburguesía tiene ideología, no sólo ignorancia: la ignorancia es un factor agregado.
Se pregunta a Taibo II si esa nacoburguesía quizá considera que el conocimiento de la historia de México no le hace falta. Y responde: No le hace falta para el modelo de país que quiere construir.
–Pero ese modelo parece estar desbarrancándose.
–Bueno, hace falta que se percaten de ello.
–¿Entonces no se deberían distribuir los libros de texto gratuitos modificados por la SEP?
–En principio debería añadírseles un cuadernillo, que tendríamos que manufacturar entre todos los ciudadanos.

FUENTE: http://www.jornada.unam.mx/2009/08/28/index.php?section=politica&article=010n1pol

martes, 28 de abril de 2009

SNTE: Destrucción de la Educación Pública.

Llegó por e-mail:
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SNTE: Destrucción de la Educación Pública.


Luis Hernández Montalvo.


El 23 de abril de 1989, mientras Carlos Jonguitud Barrios renunciaba al cargo de líder vitalicio del SNTE, frente al Presidente de la República en la residencia oficial de Los Pinos, se hacían los preparativos desde Gobernación, la Procuraduría General de la República y los gobiernos locales para convocar al Consejo Nacional Extraordinario del Sindicato, para imponer a la secretaria general del SNTE la profesora Elba Esther Gordillo Morales.

La prensa nacional se encargó de publicar las distintas reacciones de los secretarios generales de las secciones del país, los niveles de resistencia, la intervención de los cuerpos policiacos y las condiciones que permitieron el “número legal” de secretarios generales, que en pleno votaron por un nuevo liderazgo.

La misma suerte siguieron los más cercanos colaboradores e incondicionales del cacique magisterial, designados unas semanas atrás en el Congreso de Chetumal Q.R.
El hecho tiene lugar en un momento de profunda crisis del sindicalismo mundial, el simbólico Muro de Berlín que dividió a Europa, después de la segunda guerra mundial, había sido derrumbado y la Unión Soviética se desmoronaba conforme pasaban los días, las principales centrales obreras no alcanzaron a prever las consecuencias de las políticas neoliberales en el ámbito laboral y sindical.

La destrucción del cacicazgo de Carlos Jonguitud Barrios, está cargada de simbolismos, por una parte, el gobierno del Presidente Carlos Salinas de Gortari, tomará distancia con las políticas emanadas de la Revolución Mexicana, el viejo sindicalismo corporativo ya no es útil.

El viejo Estado mexicano se transforma en un grupo de poder sin rostro, lo integran personajes de la política nacional, de distintas orientaciones ideológicas, principalmente del PRI y del PAN, pero también son cooptados importantes cuadros de la izquierda y de la academia o del sindicalismo dispuestos a transitar por un nuevo proyecto de nación, que se encargue de la administración de la privatización de las empresas paraestatales.

La nueva mayoría no tiene militancia partidaria, solamente intereses económicos, esto facilitará la “democratización de México” y la alternancia de los partidos comprometidos con el mismo proyecto de nación. El problema está en que los indios del sureste levantaron la mano para pedir la palabra y desde el Distrito Federal y desde los más lejanos rincones de la patria, surge la resistencia con voz propia.

La salida de Jonguitud representa simbólicamente el abandono del Proyecto educativo de José Vasconcelos de 1920- 1921 y los valores que se desprenden del Artículo Tercero Constitucional. En el Primer Congreso Nacional Extraordinario del SNTE, en 1990, se sientan las bases de las nuevas tareas del sindicato. En primer lugar, se plantea la Reforma Estatutaria, entre sus resolutivos están los de modificar su Declaración de Principios, alejando al sindicato lo más posible de la ideología de la Revolución Mexicana, el llamado Nacionalismo Revolucionario.

En 1992, apenas dos años del Congreso Nacional, la Secretaria General del CEN del SNTE firma el Acuerdo Nacional para la Modernización de la Educación Básica, el viejo principio de Federalismo Educativo de 1921 se transforma y se inicia un proceso de desarticulación del Proyecto Educativo Nacional, se argumentaba la burocratización de la SEP, veinte años después, tenemos treinta veces más burocracia, tan ineficiente, que los índices de reprobación del Sistema Educativo Nacional son una constante.

Al trasladar a los gobiernos locales las facultades de la administración de los sistemas educativos estatales, creció la educación privada en todo el país, el descuido de la Educación Pública, principalmente la de Educación Superior, ha visto disminuir sus presupuestos y sus matrículas, mientras que desde los gobiernos locales se alienta, con recursos públicos a la Educación Superior Privada y confesional. Los resolutivos del Congreso Nacional Extraordinario, reflejan entre líneas una parte de la nueva política educativa alentada desde el sindicato y pese a su declaratoria de defender los principios del 3º. Constitucional, en 1973 se produce la gran reforma que fractura el principio de laicidad.

Los Diputados profesores del SNTE, fueron los principales impulsares de la Reforma. Comparten esta responsabilidad los diputados del Partido de la Revolución Democrática, de reciente creación, atrás quedan las poses de radicalismo, los discursos de plazuela, ahora se ponen de acuerdo con el amigo Secretario de Educación Pública, en aquellos días, personificado por el licenciado Ernesto Zedillo Ponce de León.

Los dignatarios de la iglesia están felices por la reforma del Artículo 130 Constitucional, ya no son un grupo de presión para el gobierno, ahora forman parte del mismo Proyecto de Nación, y lo mismo son amigos en la derecha, que en el centro y en la izquierda. El magisterio ya se olvidó de los compañeros desorejados, mutilados y colgados por los fanáticos cristeros de los años veinte y los profesores perseguidos por sus ideas socialistas en los años treinta y el cura de Canoa duerme el sueño eterno sin ser procesado.

Veinte años en los que el SNTE ha estado presente en los intentos de “Modernización del Sistema Educativo”, un tiempo demasiado en que se registran retrocesos, a pesar de los discursos y los presupuestos, veinte años de transformación de las condiciones laborales de los profesores, sin capacitación y con deficientes modelos de formación, tiempos de reforzamiento de las visiones autoritarias en los modelos de gestión escolar y educativa. Maestros, estudiantes y padres de familia contribuyen al desmantelamiento de la educación pública, privilegio que desaparece con el fracaso de lo público frente a lo privado, entrega de los sistemas de evaluación a las empresas privadas.

Veinte años de despojo de los sistemas de seguridad, privatización de los sistemas mutualistas de jubilaciones y pensiones, derecho a la salud y a vivir una vejes tranquila una vez que abandonamos las aulas por la edad. Estás políticas son invariablemente apoyadas por el SNTE, por sus líderes.

El Primer Congreso Nacional Extraordinario del SNTE, es un adelanto a favor del Programa de Solidaridad Nacional que impulsaba el Presidente Salinas de Gortari. En aquella ocasión se afirmaba: “Que el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación no afilia a sus agremiados en forma masiva a partido político alguno, pronunciándose en cambio por la libertad individual de militancia partidaria”.

Veinte años más tarde, tenemos al Partido Nueva Alianza, que afilia masivamente a los trabajadores de la educación del país, tenemos también una profunda división del magisterio y un debilitamiento de los distintos grupos, corrientes y expresiones sindicales no saben cómo rescatar al Sindicato para su democratización.

El corporativismo presidencial y al Partido Revolucionario Institucional ha desaparecido, lo que queda son los pesos y contrapesos en el grupo que ostenta el poder. Vente años de confrontación y de lucha por democratización del Sindicato, veinte años de acoso a los grupos opositores, de cooptación de cuadros, de rupturas y deslealtades en el grupo institucional, de debilitamiento del magisterio democrático, pero también del liderazgo vitalicio de la Presidenta del CEN del SNTE.

Líderes opositores al grupo hegemónico del SNTE se encuentran debilitados y desgastados, sin capacidad para encabezar la defensa de la Educación Pública, la izquierda está extraviada en las disputas electorales, por ganar más diputados, y se olvida de las prioridades de la República, de los sueños de la nación y de la aspiración de los mexicanos. Los viejos cacicazgos estuvieron sujetos al control presidencial, la Presidenta del CEN del SNTE, está por encima de la autoridad presidencial, ella lo sabe y juega su rol.

La desmoralización del magisterio, la irritación y el desgaste político frente a la sociedad, no son fuerza suficiente para renunciar a la celebración del Día Internacional del Trabajo este Primero de Mayo, miles de trabajadores de la educación saldrán a la calle con las viejas banderas de lucha, por Democracia Sindical, por la Defensa de Educación Pública, por la defensa y Transformación del Sistema de Formación de Docentes, contra la política educativa impuesta, Oposición Total a la ACE, serán algunas de las demandas del magisterio democrático.

El autor es profesor del Bachillerato General Matutino del Benemérito Instituto Normal del Estado de Puebla.
hernandez_luis21@yahoo.com.mx

Las Escuelas Normales Rurales en la Revolución Democrática

Legó por e-mail:
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Las Escuelas Normales Rurales.


Luis Hernández Montalvo.


Durante el gobierno del perredista Pablo Salazar Mendiguchía, se clausura la Escuela Normal Rural de Mactumatzá, Chiapas. Le precede la violencia policiaca y la más brutal represión contra una de las instituciones formadores de docentes del medio rural e indígena de aquella entidad.
El poder local integrado por cacíques pueblerinos y finqueros, llevaron su odio a la destrucción del edificio que por décadas cobijó a varias generaciones de normalistas. Literalmente no dejaron piedra sobre piedra. Al gobierno chiapaneco no le dio tiempo de transformarla en escuela para guías de turistas como lo propuso hace algunos meses la Presidenta del CEN del SNTE.

En los días que corren, nos llegan noticias de violencia institucionalizada contra los estudiantes de la Escuela Normal Rural “Profesor Raúl Isidro Burgos”, de Ayotzinapa, Guerrero. El gobierno de Zeferino Torreblanca Galindo, que tiene su origen en el Partido de la Revolución Democrática, no alcanza a comprender la misión que por décadas ha desempeñado esta institución educativa.

De la tierra de don Lázaro Cárdenas del Rio, llegan escenas sobrecogedoras de violencia con gases lacrimógenos, helicópteros y patrullas de las policías estatal y federal contra los normalistas rurales de Tiripetío, Michoacán. El Cardenista Leonel Godoy Rangel y su gobierno perredista no encuentran la fórmula para enfrentar el malestar de los profesores y los estudiantes normalistas.
El Movimiento Estudiantil de 1968, dejó como saldo la desaparición de catorce Escuelas Normales Rurales, en aquellos días, el viejo normalismo burocrático ligado al SNTE, al Partido Revolucionario Institucional y al gobierno del criminal Gustavo Díaz Ordaz, jugó un papel legitimador contra la represión a las Normales Rurales.

Eran los días de la Confederación de Jóvenes Mexicanos, organismo en el que se nucleaban los estudiantes de las Escuelas Normales Rurales, a través de la Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México y antecedente más inmediato del Consejo Nacional de Huelga. Lucio Cabañas Barrientos es un estudiante inquieto.

Las páginas de la prensa nacional están salpicadas de sangre juvenil, mientras los gobernadores del PRD guardan silencio ante las macanas de sus policías. Como ciudadano, no encuentro una explicación al comparar los gobiernos de un partido de izquierda cuando se trata del ejercicio de la represión.

Los gobernadores del Partido de la Revolución Democrática, ante la falta de políticas concretas para articular sus esfuerzos en materia educativa, recurren a la represión y a la destrucción de instituciones educativas emblemáticas de nuestra historia reciente.

En 1922, la SEP crea la primera Escuela Normal Regional, como se llamó, de carácter federal, fue establecida en Tacámbaro, Michoacán. Estas escuelas fueron dirigidas por educadores como Isidro Castillo: “…fue pionero en el desarrollo de una nueva forma de capacitación acorde a las necesidades de la vida rural; le dio “una orientación inspirada en la realidad a que entonces se enfrentaba la escuela rural”. RABY, David, Educación y Revolución Social en México. Sep Setentas.

La escuela rural se enfrenta al desdén de los investigadores nacionales, los que no creen en la proeza cultural de un grupo de hombres y mujeres apenas alfabetizados, en cambio, esto no ocurre con los investigadores extranjeros como es el caso de David L. Raby, quien además sostiene:

A pesar del éxito de la escuela de Tacámbaro, para 1926 existían sólo otras dos Escuelas Normales Regionales federales. Ese año se reconoció su importancia y la Secretaría elaboró un plan para cambiarles el nombre a Escuelas Normales Rurales. Para 1931 ya existían 16, formaban el núcleo de todo el programa de educación rural; preparaban nuevos maestros, capacitaban al personal impreparado que ya trabajaba, y hacían trabajo social en la región.

Que ha quedado de la Escuela Normal Rural “Luis Villareal” del Mexe, Hidalgo. Solo ruinas que dejan policías y ejército. El recuerdo de esta institución está asociado al terror represivo de los gobiernos locales del PRI, a la intolerancia de las burocracias educativas ignorantes, a la corrupción y al interés manifiesto por destruir la escuela pública desde sus cimientos.

El SNTE, no es ajeno, el manoseo político que abre la mal llamada Alianza por la Calidad Educativa, acaba con la simulación por la defensa del Artículo 3º. Constitucional, las máscaras han empezado a caer, a pesar de los eventos masivos de acarreados que organicen con los recursos de los trabajadores.

A la distancia del tiempo, que dirían educadores como José Vasconcelos, Moisés Sáenz, Puig Casauranc, Rafael Ramírez, Raúl Isidro Burgos, Isidro Castillo, José Santos Valdez y tantos que se pierden en la memoria, sí, que dirían que en su lugar, el SNTE colocó a profesores de bajo perfil académico y escaso compromiso con la educación pública y con la educación rural del país.

Las Escuelas Normales Rurales han enfrentado los desafíos de ver destruido su proyecto académico, el robo de sus tierras, maquinaria y establos que en el caso de varias de ellas las hizo unidades autosuficientes. Durante la segunda mitad del siglo XX, destruyeron sus hortalizas y talleres, sus apiarios y sus talleres de industrias rurales, la contratación automática y los servicios asistenciales expoliados y robados por directores ambiciosos y sin escrúpulos. La inmoralidad y la politiquería hacen de las normales rurales un proyecto inviable.

Varios de sus ex alumnos son o han sido diputados, senadores o líderes de partidos políticos y movimientos sindicales y sociales, mucho pueden hacer si contribuyen a romper su aislamiento y abandono, si contribuyen a que vuelvan a ser dirigidas por educadores con visión de futuro en lugar de líderes sindicales desprestigiados.

Maestros y estudiantes deben hacer un esfuerzo por contribuir al debate para la transformación de las Escuelas Normales Rurales.

El autor es profesor del Bachillerato General Matutino del Benemérito Instituto Normal del Estado de Puebla. Correo electrónico: hernandez_luis21@yahoo.com.mx

sábado, 21 de febrero de 2009

Algunas reflexiones sobre la problemática educativa en México

Algunas reflexiones sobre la problemática educativa en México

A 40 años del movimiento estudiantil de 1968.

Un breve recuento histórico*

Por Georgina Tecla Yalín

Ocupación Militar de Ciudad Universitaria, el 18 de septiembre / © IISUE AHUNAM, Fondo Manuel Gutierrez Paredes, MGP2618América hispánica sufrió grandes transformaciones después de la Segunda Guerra Mundial. A pesar de las oligarquías criollo-mestizas logró industrializarse y en la conformación de un modelo neokeynesiano el Estado empleador pudo crear condiciones más propicias para los trabajadores del campo y la ciudad.

La existencia de un bloque socialista inyectaba ilusión a países asiáticos, africanos y latinoamericanos, los cuales planteaban una identidad propia con movimientos de liberación nacional ante la conducta de las transnacionales y sus prestanombres en los aparatos del gobierno.

Pero el hecho más representativo fue la Revolución Cubana de 1959, que derrocó al dictador Fulgencio Batista, empleado de las transnacionales y gansters norteamericanos.

1. En este ambiente a nivel mundial surge la utopía de que un mundo mejor es posible, y éste pensamiento impacta en los estudiantes de niveles técnico y superiores en nuestro país.

2. Para 1966 los estudiantes de la Escuela Nacional Preparatoria de la UNAM, luchaban por el pase automático a la licenciatura, verían a la educación superior como la posibilidad de ascenso en la escala social, sus egresados podían obtener puestos de dirección en empresas privadas, del Estado o en las propias instituciones de educación públicas y privadas en todos sus niveles.

Las condiciones económicas del país, al mejorar para ciertos sectores de trabajadores, hacen que la demanda para la educación aumente y la falta de lugares generen la lucha de los excluidos en los niveles medio superior y de licenciatura.

En el año de 1968, el de la Olimpiada, el país tiene en la dirección del gobierno a un hombre autoritario, pragmático y anticomunista, el cual, ante la incapacidad de poder buscar soluciones políticas, utiliza la represión, primero de los grupos policíacos y después del ejército.

Pero el país era como una olla de presión y había que buscar salidas. Como resultado del movimiento estudiantil se deroga el artículo 145, que había permitido al gobierno encarcelar a líderes obreros, del sector de servicios, maestros y artistas. Con esto se logró una amnistía para todos los encarcelados, despuntan sindicatos no corporativos y se permite el registro de organizaciones de izquierda.

Surgen también, en los años 70, los Colegios de Ciencias y Humanidades (CCH) y el Colegio de Bachilleres (CB), modificando formas de contratación colectiva para estos trabajadores y se pretende, de acuerdo con los dictados del Fondo Monetario Internacional, la reducción de la matrícula en ciertas carreras como la de medicina, derecho, y la carrera magisterial. Los planes y programas de estudio reducen las áreas de humanidades e historia, recordemos que para la Central de Inteligencia Americana (CIA) los modelos implementados en los años setenta, como la universidad pueblo, eran incubadoras de revolucionarios de izquierda, inadaptados, conflictivos, disfuncionales y guerrilleros. Las Universidades deberían reducir de forma ideal la matricula en 30 mil estudiantes, así la universidad de Puebla redujo su matrícula de 90 mil a 50 mil. A través del subsidio se limitó el crecimiento.

La pirámide de la educación pública era de 24 millones de estudiantes: 14 millones en educación primaria, 4 millones en educación secundaria, 800 mil en educación técnica profesional, 800 mil en bachillerato propedéutico, un millón en profesional y el resto en otro tipo de sistema, como el de educación para adultos.

3. En los años 80 la caída del bloque socialista, la crisis de la economía y la implementación del modelo neoliberal fueron los signos de la década.

Tras un enorme fraude en las elecciones presidenciales de 1988, se impone Carlos Salinas de Gortari como presidente. Se consolida el modelo neoliberal como salida a la crisis económica.

En 1989 el sector magisterial, ante la precariedad salarial, inicia una huelga que involucra a más de 500 mil maestros, bajo la consigna de 100% de aumento y democracia sindical. Los estudiantes, por el contrario, luchan por el aumento de la matrícula, en la UNAM y el IPN, organizados en las instancias conocidas como Comités de Lucha (CL) encabezan los movimientos con movilizaciones, toma de instalaciones y huelgas de hambre.

El movimiento del magisterio y el movimiento estudiantil ponen al descubierto la corrupción y las formas de control del partido en el poder.

La señora Elba Esther Gordillo, por decisión presidencial es impuesta como secretaría general del SNTE, como una forma de evitar que el magisterio democrático designe a su Comité Ejecutivo Nacional. Su primera tarea fue la de dividir a la llamada izquierda magisterial. Esta señora, da su aval a las políticas neoliberales en educación: implementa el programa de Carrera Magisterial, reduce aún más la matricula en las normales y desaparece los internados de las normales rurales.

Por su parte los normalistas reclaman la contratación con definitividad para el nivel básico, que es de 22 horas; en el caso de los trabajadores de la educación de los niveles medio superior y superior, las autoridades siguen la estrategia de separarlos de las negociaciones de sus pares de educación básica. El Estado da a estos la homologación, perjudicando al politécnico, cuyos docentes eran en su mayoría técnicos u obreros calificados, permitió también la privatización de los servicios de limpieza, vigilancia y jardinería.

4. Al firmarse el Tratado de Libre Comercio con América del Norte (TLC) y con el levantamiento, en el sur de nuestro país, del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), unifica a los diferentes movimientos, intelectuales, partidos que piden una salida pacífica.

En el terreno educativo se empieza a reforzar la privatización de la educación y toma fuerza la implementación de los exámenes estandarizados como instrumentos de exclusión. Se amplía y subsidia el Centro Nacional de Evaluación (CENEVAL), una entidad privada que en 15 años se ha convertido en el monopolio de la evaluación en México. Se genera el examen único de ingreso al bachillerato en la Ciudad de México y la zona metropolitana. Se refuerza la educación tecnológica para preparar mano de obra barata.

En el año 2000 gana las elecciones presidenciales el partido de derecha (PAN), el cual continúa el desmantelamiento del proyecto nacional de la educación. Promueven la educación privada en todos sus niveles, la formación de profesores de educación básica fue dejada en manos privadas, fomentaron el individualismo, la competencia, la ingerencia de grupos religiosos y empresariales, contraviniendo el artículo tercero constitucional. El movimiento de rechazados o excluidos del nivel superior es problema ineludible para los trabajadores docentes, que no pueden dejar solos a los movimientos, cuya debilidad es su falta de organicidad, son cíclicos y tienden a ser utilizados de forma clientelar.

Algunas líneas de acción.

  • La propuesta es elaborar un diagnóstico sobre recursos y demandas, contemplando todos los niveles como un todo.
  • Apropiarnos de nuestra materia de trabajo y reclamar nuestra participación en la elaboración de planes y programas.
  • Luchar por el derecho a estudiar la opción elegida.
  • La educación pública debe ser gratuita y laica, sin la intervención de grupos religiosos y empresarios pragmáticos.
  • Pugnar por la salida de las empresas de exámenes estandarizados y por una evaluación integral y formativa.
  • Por la profesionalización de la enseñanza: Por salarios profesionales, descarga académica y año sabático.
FUENTE: http://www.odiseo.com.mx/node/169

1968:2008 Cuarenta años de luchas por la educación en México*

1968:2008 Cuarenta años de luchas por la educación en México*

Alejandro Álvarez Béjar

Marcha de 13 de agosto, sobre Avenida Juárez / © IISUE AHUNAM, Fondo Manuel Gutierrez Paredes, MGP21501968 fue un año de significación mundial, ya que hubo manifestaciones estudiantiles de protesta en Francia, Brasil, Japón, Canadá, Estados Unidos y México. En nuestro país, la lucha estudiantil sorprendió a todos en las principales ciudades, especialmente al Distrito Federal, porque ocurrió justo en la antesala de los Juegos Olímpicos y porque los estudiantes demandaban reparación de brutalidades e injusticias policíacas en contra de alumnos de una preparatoria particular, de la Preparatoria num.3 de la UNAM y de una vocacional del Instituto Politécnico Nacional (IPN).

Sus demandas eran “educativas” sólo en un sentido amplio, pues en realidad buscaban educar a los altos personeros del poder público, exigiéndoles garantías de respeto a los locales y las vidas de los estudiantes universitarios.

Su pliego petitorio pronto se extendió para incluir el repudio a los artículos del Código Penal que castigaban los llamados “delitos de opinión”. Por más de tres meses, los estudiantes no sólo se organizaron en forma democrática e independiente, sino que salieron en forma ordenada y pacífica a manifestarse y a pedir el apoyo de la población para su reclamo de diálogo público.

La respuesta gubernamental fue una escalada de violencia, hasta llegar a la tristemente célebre masacre del 2 de Octubre en Tlatelolco. Esa violencia irracional, sólo se explica por el temor gubernamental a que la lucha estudiantil reventara los mecanismos de control corporativo de las masas que había instrumentado el PRI.

La década de los 70´ trajo la lucha estudiantil y magisterial de regreso a los problemas propiamente educativos. Una segunda oleada represiva culminó en la masacre del 10 de Junio de 1971, perpetrada por el régimen de Luis Echeverría Alvarez, quien inmediatamente después inició un proceso de reforma educativa desde arriba, para poner a las universidades y centros de educación superior al servicio de las necesidades del gran capital.

A lo largo de esa misma década, se vivieron importantes experiencias de auto-gobierno, de cogobierno, de luchas por la autonomía, de transformaciones democráticas de la curricula y de ensayo de novedosos esquemas educativos como el de los CCH´, el de la UAM y el Colegio de Bachilleres. Las luchas democratizadoras alcanzaron a Puebla, Guerrero, Sinaloa, Oaxaca, Sonora, Chihuahua, Nuevo León y Michoacán, central aunque no exclusivamente.

En el conjunto del sector educativo (especialmente en las escuelas primarias y secundarias), comenzaron a desplegarse luchas democratizadoras y contra el charrismo. A principios de los ochenta, casi coincidiendo con el estallido de la crisis de la deuda externa, se formó la CNTE y se desarrollaron esfuerzos sindicales nacionales de coordinación contra las políticas de austeridad.

Esas políticas buscaban, además, transformar las normas de la vida universitaria, especialmente dentro de la UNAM, que es la universidad pública más grande y más importante del país. La centralización de decisiones en manos de la burocracia y los aumentos de productividad, fueron aplicados para someter a la “universidad militante”. Se introdujo el criterio de “hacer simples ejercicios de evaluación” acompañados de topes salariales para los trabajadores, reducción presupuestal general, límites rígidos para el ingreso de los estudiantes en el nivel superior y cargas más grandes para el personal de carrera.

La agenda neoliberal en los ochenta, consiguió logros signifi cativos en la educación superior, al elevar las cuotas estudiantiles en la mayoría de las universidades de provincia, generalizar el cobro por los servicios más elementales y aplicar exámenes estandarizados y cada vez más rígidos. La oferta educativa se amplió pero en opciones educativas con profesores sin definitividad, con contratos laborales inestables, con cargas de trabajo extenuantes y sin organización sindical.

El movimiento estudiantil retornó con enorme fuerza, aunque con carácter defensivo en 1988-89. La formación del Consejo Estudiantil Universitario (CEU) se defendió con todo frente al proyecto de “Reforma Financiera” de Jorge Carpízo, que pretendía elevar las cuotas, introducir exámenes departamentales, elevar los cobros por servicios y endurecer el sistema de calificaciones.

La tremenda resistencia y la habilidad política mostrada por los estudiantes del CEU, ganando el debate social sobre el futuro del país en base a una educación amplia, gratuita, pública y de alta calidad, así como la defensa de la universidad como una institución cultural clave para el país, acabaron imponiendo como solución negociada para el conflicto, la realización de un Congreso Universitario Democrático, que se llevó a cabo sin conseguir imponer un proyecto diferente.

Bajo el gobierno de Ernesto Zedillo, se desplegó el proyecto de las Universidades Tecnológicas, pensando en desviar la demanda de educación hacia esas opciones. Pero en 1999-2000, poco más de 10 años después del primer intento de reforma financiera en la UNAM, se produjo un segundo asalto neoliberal que provocó una oleada masiva de protestas y una huelga que se extendió por casi un año, hasta que la acción policíaca la rompió y encarcelaron a centenares de estudiantes.

La estrategia neoliberal de ese entonces, intentó romper la solidaridad transgeneracional convenciendo a los estudiantes en activo, que las reformas no los iban a afectar, para que no defendieran a los que vienen detrás.

Y a las viejas reformas financieras de los ochenta, añadieron una intensa campaña de desprestigio de la universidad pública, a través de los medios de comunicación y reivindicando la necesidad de hacer exámenes de admisión, administrados por una entidad privada, el Consejo Nacional de Evaluación (CENEVAL).

Posteriormente, la Coalición Trinacional en Defensa de la Educación Pública ha jugado un papel importante en contra de los exámenes estandarizados del CENEVAL, que han servido sólo para excluir de la educación media-superior a centenares de miles de estudiantes y para estigmatizar a los egresados de las instituciones públicas.

Pero la lucha reciente más significativa ha sido, sin duda, la de la sección 22 del SNTE en Oaxaca, conducida en el contexto general de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca, dirigiendo sus baterías contra el gobernador déspota Ulises Ruiz y en defensa de las instituciones de bienestar que nos legó la lucha revolucionaria de 1910-1917.

A cuarenta años de las luchas estudiantiles democratizadoras de 1968, tenemos enfrente un panorama de recortes presupuestales, de evaluaciones rígidas para poder controlar el ingreso de profesores y de estudiantes, un refinamiento de las tácticas represivas contra las fuerzas magisteriales independientes y el despliegue de tendencias generales a la criminalización de los movimientos sociales. Pero la experiencia acumulada sin duda seguirá trazando nuevas rutas de resistencia y consiguiendo avances en defensa de la educación pública.

* Extractos de la conferencia del Dr. en la 8ª Conferencia Trinacional en Defensa de la Educación Pública, celebrada en Los Angeles, California, abril de 2008

FUENTE: http://www.odiseo.com.mx/node/170

 
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